Cárdenas, entre la nostalgia del pasado y la esperanza del futuro.

La ciudad de Cárdenas, bien llamada antaño la “perla del norte” por la belleza de sus amplias calles rectas (en dirección norte a sur y de este a oeste) y un puerto activo al igual que una fábrica (la antigua Arrechavala) que cambió para bien el paisaje urbano de la urbe es hoy un recuerdo de lo que antes fué .

La zona del puerto con sus grandes almacenes están en ruinas, es solo el recuerdo; los bellos jardines frente a la fábrica hoy no existen; el tiempo, el descuido, las dificultades económicas junto al bloqueo de Estados Unidos contra nuestra Revolución y el olvido de reparar y mantener obras para las generaciones futuras han convertido a buena parte de la ciudad en una pésima postal que desalienta y cansa la vista, no solo al que por los años que lleva a cuesta disfrutó de la perla del norte vestida con sus mejores galas, sino al que como yo, la conozco hace muy pocos años y lo que ven mis ojos da tristeza.

Instalaciones de lo que fue el puerto de la ciudad de Cárdenas; antiguos almacenes en ruinas.
El edificio donde por primera vez se enarboló nuestra enseña nacional, hace ya varios años que está en reconstrucción, pero nadie sabe (al menos el público), cuando terminará la obra. Los cardenenses aspiran a que el simbólico edificio al terminar su reconstrucción general sea digno de admirar por su belleza.
De la plaza Malakov qué decir; un espacio en el centro de la ciudad que bien utilizado brindaría disímiles servicios a la población, ya sea como espacio cultural o de mercado o multifuncional; donde se convine en perfecta armonía expoventas de productos de amplia aceptación popular junto a una variada oferta cultural y recreativa hoy se muestra sucia y abandonada en medio de la ciudad.

La plaza en el centro de la ciudad de Cárdenas continua subutilizada.

La plaza en el centro de la ciudad de Cárdenas se mantiene subutilizada, esperando por una reparación capital que le devuelva el esplendor a la construcción emblemática de la ciudad y se sume a la vida de los cardenenses.

El monumento a la bandera al principio de la “calle real” (oficialmente se nombra avenida Maceo, pero nadie la llama así) le falta restaurarlo, sus piedras gritan una limpieza con todas las de la ley al igual que las tarjas de bronce para volver a resplandecer como antaño; sin dejar de advertir que no pocas veces la enorme bandera de la estrella solitaria ha estado ausente del asta.

Los cardenenses nativos y los que han venido hasta aquí para quedarse ven cómo esta ciudad crece demográficamente sin ninguna planificación ni un elemental trazado urbanístico que regule para bien el crecimiento de la ciudad. Las instituciones u organismos que debieran velar por ello (Planificación Física y Vivienda) están a la zaga en cuanto al crecimiento de la urbe y en no pocos casos la corrupción de ambos destruye la poca credibilidad que tienen frente al ciudadano. Es insuficiente o casi nula la entrega legal de terrenos para construir viviendas y los barrios que le han nacido a la ciudad sin legalidad alguna no están urbanizados; es el paisaje de marginalidad de estos espacios lo que provoca un sentimiento de abandono.

Aunque estos problemas los padece Cárdenas buenas noticias emergen para bien de sus ciudadanos. La construcción del acueducto ya es palpable, en buena parte de la ciudad se ha tendido la nueva tubería de PVC que alimenta con el preciado líquido los barrios de esta ciudad; la construcción del tan añorado alcantarillado eliminará por completo las calles inundadas de barrios enteros como La Marina; lo cual dará un vuelco positivo a los moradores de esas zonas bajas, siendo noticia también de la reparación y reconstrucción a gran escala como se hizo en la ciudad de Matanzas, lo cual genera esperanzas de que la “cosa” empieza a cambiar para bien de todos.
Esperemos que así sea, que las buenas noticias se hagan palpable, que mejore la ciudad, que se utilicen bien los cuantiosos recursos que el Estado y el gobierno está poniendo ahora y dará en el futuro inmediato a disposición de la ciudad para su renovación. Toca a la ciudadanía velar por ello, para que no se desvien y vayan a parar a aquellos corruptos que se enriquecen a costa del pueblo y de la Revolución.

Calle del barrio La Marina, en la ciudad de Cárdenas; fotos tomadas en noviembre de este año, (2018) en plena estación seca; nótese el agua estancada.

En una ciudad distinta

Empiezo de forma incolora, inconclusa, brumosa, densa, informe, algo bestial, inhumano, inmundo, horripilante, tenebroso y tremebundo, pero empiezo a caminar hacia delante. El desparpajo lingüístico era apreciable en aquel lugar. Decían que era la Babel moderna; solo que en vez de ser Dios el que reglamentaba este sitio, final del mundo para dar paso al infierno; tal parecía que en esta comarca Dios era una especie de exconvicto salido de la peor prisión que haya existido sobre la Tierra para tránsfugas de la peor calaña y los más bajos instintos. Allí se hablaba, si ese lenguaje le cabe ese sustantivo, con el ciento por ciento de palabras informales; carente de toda lógica civilizatoria, y nadie del mundo medianamente civilizado hubiese podido entender siquiera un simple pedido en un mostrador, o acaso entablar un simple diálogo con alguna persona. En aquel antro lingüístico de clásico barrio marginal de cualquier ciudad agraciada con un buen puerto de gran comercio internacional, ¿Acaso podría ser La Habana o Ámsterdam; ciudades tocadas por diferentes causales con la misma barita mágica del decano Merlín, un empresario de éxito, propagandista de la libre empresa y al mismo tiempo rabiosamente anticomunista, que sin embargo gusta de viajar varias veces a la Habana para según él, sentirse despejado en otro mundo que no es el suyo, tampoco faltaba el barbero políglota y analista político, el borracho impertinente a toda hora y en cualquier sitio de reunión, el judío usurero y las prostitutas pervertidas de la época victoriana, y un letrero a la entrada de un burdel muy famoso en el barrio de tolerancia que dice en grandes letras, A buen gustazo un buen trancazo.

No descifraba el sentido profundo de la frase hasta que un buen día mi espíritu puritano aguijoneado por más de dos meses de abstinencia me conminó a traspasar la portada. Realmente no la pasé nada mal, alivié mis ganas acumuladas dentro de mi cuerpo, un gran gustazo; el trancazo vino luego mejor dicho, casi. Al ir a pagar a la caja, la cajera, que advertí era un trasvesti muy bien camuflageado, con su cara de rubia cándida me hizo una pequeña observación después de preguntarme discretamente cómo la había pasado. Al decirle que excelente me miró con picardía y me explicó que me había pasado de la hora, tarifa mínima y conveniente para aquellos de bajos ingresos monetarios. Exactamente veinte minutos me dijo la rubia. Me apené mucho por lo ocurrido y sin darme tiempo a responder me explicó con cara seria que a partir de la hora la tarifa se multiplicaba por seis, pero que no se preocupara si yo no tenía para pagar, que siempre había una solución para casos como el mio, aunque a muchos de los clientes ocasionales no les gustara. Le pregunté cual era la solución. Ella me observó y me dijo sin una pizca de vergüenza que la solución era pagar con mi cuerpo por una hora a cualquier cliente; que era un servicio muy discreto. No, yo no-Mire señor; de aquí nadie sale sin antes haber pagado. Esos que usted ve allí, muy tranquilos leyendo revistas y bebiendo son los encargados de que nadie se vaya sin pagar la gozadera. Eran cuatro gigantes, dos gorilas de más de seis pies de estaturas puro músculos y dos osos árticos, todos con caras listos para matar al menos esa es la idea que transparentaban para mi. Usted leyó el cartel; a un gustazo, un buen trancazo, si no paga, por favor. No hay problemas niña, si tuviese que bajarme los pantalones me los bajo y salgo vivo de aquí, pero para bien de mi cuerpo tengo suficientes billetes para pagar el gustazo y quedarme sin el trancazo,-¿Cuánto es?. Esos veinte minutos cuestan cien dólares señor. Tome los cien, -dime niña cuánto te cuesta a ti tu deseado trancazo. La muy maricona se ruborizó y no me respondió. Ya cogistes los cien, ahora quédate con tus ganas; que tengo dinero para comprar este burdel y dos más como este. Me fui como alma que se lo lleva el diablo. Por suerte en este cuento que no tiene ni pies ni pisada tengo la posibilidad de ser quien quiera, menos Dios, pero no exagero si digo que pasé un gran aprieto.
Ya en la calle, sin saber adonde encaminarme en este lugar raro busqué alguna callejuela oscura donde poder guarecerme de ojos indiscretos. Cerca del Boulevard de San Jerónimo un callejón totalmente a oscuras y que aun hoy sigue siendo de tierra me vino como anillo al dedo. Penetro a el con mucho cuidado, la noche es oscura, sin Luna; y los imprevistos me tienen hoy sobresaltado. Me deslizo por el medio de lo que realmente es un fangizal que me hecha a perder mis zapatos y el pantalón que me han costado casi una fortuna y más de dos meses trabajando en mi taller de pintura, y por supuesto escribiendo este libro. De pronto me doy cuenta que no hay edificaciones a mi alrededor. Solo un muro de dos metros de altura y un ruido monótono que se repite rítmicamente cada seis a ocho segundos. De dónde sale, y qué es todo esto en medio de una ciudad que es de día cuando es de noche y el ruido no cesa, mientras aquí todo parece alejado de todo, en medio de una campo lejos de cualquier ciudad o pueblo. En la quietud densa de la noche extraña me concentro para percibir de dónde es que proviene el ruido. Viene de atrás del muro. Otra persona sensata y más precavida se hubiese alejado del lugar, pero yo soy todo lo contrario. Mi agilidad me permite salvar los dos metros de alto y mi curiosidad me lleva hacia el objetivo. Creí ver alucinaciones, pero lo que pude observar fue escalofriante. Un clásico verdugo con toda su indumentaria estilo edad media, cortaba con precisión de maquinita usada por los vendedores de bocadito de jamón en carnaval, las cabezas de hombres y mujeres desnudos que por sus propios pies se acercaban al patíbulo. Eso es de por sí raro, pero mi mayor asombro carente de toda lógica es la segunda parte de lo que ocurre. Después que la cabeza se separa de su cuerpo, ese cuerpo sin más allá ni más acá se levanta como si nada, recoge su cabeza ensangrentada, el verdugo le da una jaba de nylon con la frase lo mio primero, el descabezado introduce su cabeza dentro de la jabita, saluda al verdugo y se encamina para llegar a otra cola, bien larga por cierto. En esa nueva cola (se me olvidaba, para cortarse la cabeza la cola también es larga, y antes de llegar al verdugo, las personas, todavía con su cabeza van a parar a tres o cuatro mesas donde unos burócratas le piden expedientes, sellos, firmas, y un recojonal de cosas que debe ser obstinante por la expresión de las personas al salir por fin, hacia donde les van a cortar la cabeza) todos tienen la cabeza en la jaba, por más que me pellizcaba no lo quería creer. Coño viejo, que imaginación más retorcida cará. Nada, no los tuve bien puesto para saltar el muro y averiguar. Me tocaba el cuello y un escalofrío me recorría mi cuerpo. No puedo decir más porque no vi más. Solo se que los que lograban cortarse la cabeza, que no eran todos por cierto, salían alegres, por la expresión que tenían esas caras después de cortadas. Adonde irían ahora todos esos cuerpos sin cabeza, no lo se, ni quiero saberlo, mejor me quedo en el limbo que sin cabeza.
Cual no sería mi sorpresa al intentar bajarme. Un quieto y no te muevas. Obedecí sin saber a quien. Eran voces de mujer. ¡Baja despacio y no intentes escapar!. A sus ordenes. Bajo muy despacio. Estoy ahora cagado de miedo. Me imagino que me llevarán a la cola para cortarme mi linda cabeza. Rezo al creador porque esos estúpidos burócratas de todos los tiempos y de todas las FES (formación económico social) me ignoren, me pidan lo imposible, no se. Me ordenan voltearme y despacio, muy despacio y con las manos en alto, aunque ellas no me lo habían indicado pero lo hago, al igual que en todas las películas de aventuras donde a nadie matan así por la espalda. Eran tres amazonas, tres mujeres de excelente cuerpo, sensuales y voluptuosas, pero una con un AKM, la del medio con unas lanzas de guerra antediluvianas y la del extremo derecho con una ballesta. Demás esta decir que ahora en el recuerdo es que vacilo sus enormes cuerpos y las deseo, porque en honor a la verdad en ese momento, después de salir del shock de las cabezas cortadas esas mujeres semidesnudas con sus armas mortales apuntándome hacia mi no me eran nada gratas. Desnúdate rápido. Un escalofrío me llena el cuerpo. Vamos, que perdemos tiempo. Ya me veo en la cola, sin pasar por el burocratismo y con la cabeza cortada. Me quito la ropa, aunque mis rodillas chocan involuntariamente. Aguanto mis necesidades fisiológicas. Estoy como vine al mundo. Me miran, yo a ellas no, a sus armas si.
Te salvaste hombre, ponte las ropas, no tienes la marca. Se me va sin querer la pregunta de qué marca. Acaso no sabes la marca pobre hombre.-No, no se de que me están hablando. Vez Lienia, algunos todavía desconocen lo que ha ocurrido. Pobre hombre, es-No soy pobre hombre, me llamo.-Eres pobre y qué, eres pobre ante nosotras, las guardianas de la ley, eres pobre porque estás desnudo frente a nosotras, eres pobre porque desconoces, porque no puedes darnos ni tan siquiera un céntimo. Yo tengo dinero en la cartera que está en el pantalón, verás.—Mariusca, que personaje más estúpido con el que estamos tratando, déjame atravesarlo con mi ballesta, por arrogante. No, Jessica, no vale la pena que nuestras armas la usemos con un pobre hombre. Pobre hombre, ponte las ropa y date por afortunado que saldrás vivo de nosotras tres. Recuerda que aquí, en este lugar nosotras somos la ley. La marca que buscamos no la tienes, es mejor que salgas de aquí cuanto antes, ya que otros menos misericordiosos que nosotras no pensarán igual, y la vida para ellos vale lo que pesen en el mercado. Tú, no vales nada. Ya con la ropa puesta le pregunté a la que parecía ser la jefa, Mariusca, la que portaba el fusil kalasnicov, que por favor me explicara si era posible lo de la marca. Tonto, la marca es sencilla, todo aquel que por alguna razón posea credenciales suficientes para reconocer que ha viajado al extranjero, que tiene suficientes viajes de negocios, que se relaciona con los bisneros de la calle, que tiene influencias en el ramo del turismo u otras empresas que nos den dividendos económicos y financieros, o simplemente que seas extranjero, que seas turista, hombre de negocios o embajador. Y yo que soy para ustedes, si se puede saber. Ya te lo hemos dicho, un pobre hombre, nene, eso simplemente. Y si hubiese sido lo que deseaban encontrar, cual era el próximo paso a dar. Ven acá chico, tu eres policia o periodista acaso grita en tono ofensivo Liena, agarrando fuertemente sus lanzas con la mano derecha y mirándome directo a mis ojos. Disculpe, no soy ni policia ni periodista, solo deseaba saber que hubiera sido de mi si yo-Pobre hombre, no desees saber más me dice Mariusca, muchacha, estamos perdiendo tiempo que es igual a dinero. Vamos y dejemos al señor, quizás le sea mejor que vaya y se corte la cabeza, no son pocos los que ahora lo desean a esperar que pasen estos malos tiempos, mientras nosotras preferimos guerrear en la calle y hacerle caso solo a nuestras conciencias. Vámonos, y recuerde me dice la jefa ya en retirada-, su mundo me parece que no es este, vaya para el suyo, a lo mejor allí estará más cómodo.
Si, parece que este lugar no es mi océano, no es mi Tierra,-pienso mientras las tres amazonas se encaminan a no se qué lugar, y se pierden en la oscuridad de la noche, cuando ya deben ser pasada la medianoche. Ellas están mostrando provocadoramente sus cuerpos, se venden no a cualquiera, pero a fin de cuenta se venden, lo que su mostrador es de boutique, no para mostrador de bodega de productos normados por la libreta de abastecimiento, pero se venden. Desnudas casi, y yo que ahora siento un poco de frío, y ellas con sus armas y amparándose en la oscuridad están acabando con el mundo. Al menos eso creen y son felices así, mientras yo soy a mi manera un infeliz porque deseo otro mundo mejor y no tengo la manera de llevarlo a la realidad, al menos por ahora. Como me ha dicho un amigo, ahora nosotros tenemos que atrincherarnos bien, a esperar que pase el vendaval, el terremoto, el tsunami, pero ya llegará nuestra hora y para ello tenemos que estar haciendo cosas, aunque sea de forma anónima, desde la óptica de la invisibilidad, seremos como esos bichitos pequeñitos que nadie ve, pero que somos miles, millones que trabajan sin descanso, sin esperar recompensa. Coño amigo, es del carajo estar así, casi discriminado. Vuelvo a estar solo en este callejón que me resulta demasiado incómodo. Doy unos cuantos pasos, me doy cuenta que estoy cansado y es cuando calculo que el día de hoy no he parado de caminar a no ser para comer algo, para saciar la sed, y eso que muchas veces lo he hecho sin dejar de caminar, de desplazarme por estas calles, por estas plazas, entre casas, apartamentos, solares ruinosos.
Por fin dejo atrás la calle oscura y enfangada. Estoy hecho un asco al mirarme debajo de un farol. Pero me alegra volver a la ciudad, al bullicio un poco apagado por ser la hora que es pero ciudad metrópolis que es, nunca duerme del todo, así sean las tres de la mañana. Siempre algún ser a esa hora estará de parranda.
Siguen las personas expresándose mal, como bien dije al principio, aquí casi nada se entiende, y si oyes hablar a adolescentes peor aun. Los lingüistas al contrario, explican que es normal, que los idiomas vivos evolucionan, como todo lo vivo, y les doy la razón a Hegel que descubrió la dialéctica y también a los lingüistas, porque me doy cuenta que los viejos de ahora que critican a todo lo que huela a juventud fueron tan criticados en su niñez y adolescencia que ahora descargan sus antiguas reprimendas con las nuevas generaciones que brotan en circunstancias diferentes, en tiempos nuevos. Allá el que no entienda, yo aprendo y así legislo todo el diálogo que frecuentemente grupos de jóvenes y adolescentes entablan en cualquier lugar de esta ciudad.
Me siento en aquel parque que está a la entrada de la Bahía y escucho al Robinsón de Carlos Varela estar solo en una isla. Y yo sigo solo, en medio de estas páginas perdidas de un diario que ya no es, que no se como salir de él, que me ha traído más problemas y disgustos, palpitaciones en el corazón, porque eso de mezclar realidad con fantasía y pesadillas y cuentos de horror y terror no sale casi nunca bien, menos cuando uno es el que está metido dentro de la trama. Ahora mismo suenan cañones de una de las fortalezas que custodian al puerto. Las personas empiezan a correr, la alarma inunda la ciudad. Dicen, porque aquí la gente es más chismosa que culta, que es la armada de las potencias extranjeras la que se está acercando en zafarrancho de combate. Miro hacia el horizonte y no veo nada, de dónde saca la gente que es una armada. Pues el corre corre es grande y muy señor mio. Las iglesias tocan arrebato, el Capitán General sale de su Palacio muy emperifollado y también muy bien cagado se aleja en su carroza para no se que campo que circunda la ciudad. Todo ha pasado muy rápido. El final, era de imaginar. Un negro o mulato, de una de las villas cercanas arremete al enemigo y le hace trizas su ejército, hombres negros y mestizos, milicianos contra un ejército de academia. Y los muy ricachos cagandose de miedo.
Aquí el tiempo no es continuo, después de la alarma, de la valiente actitud de los milicianos y la diarrea del Capitán General de esta tierra de ultramar me veo envuelto en otra cruzada, aunque la época es diferente. Y la gente también. Sigo sentado en el parque, descansando, medio que dormido después de toda una noche cargada de sucesos, acaso estoy soñando. Suena otra alarma, aunque no hay arrebato. Las personas siguen siendo chismosas a matarse, las noticias corren de boca en boca. Ahora son muchísimo más culta las personas. La alarma, aunque uso esa palabra no es para tanto, es una nueva cruzada contra esta tierra, que ya no es de ultramar. La gente de tantas cruzadas contra ellos ya están acostumbradas. La armada llega de la otra orilla del océano, de la antigua y culta tierra, y no es de una potencia, es de toda una Unión que quiere imponer sus posiciones. La gente sigue normal, les responden como ellos saben responderle, además de cagarse en la madre de esos lamebotas de sus amos que viven bastante cerca de aquí, que no hacen nada más de lo que los otros les ordenan. Da asco esa política, quieren ser poderosos y son unos lengua ´e trapos, aquí dicen que no aprenden a ser lo que debieran ser.
Por allá veo a un grupito de mujeres y la gente se ríen de ellas, unas pocas que vestidas de blanco con flores en sus manos quieren aparentar decoro, limpieza y pulcritud, cuando el pueblo reconoce toda la porquería que esconden, vendepatrias y mercenarias por miserables monedas. Vaya que eso apesta, otros delegados oficiales de esas mismas potencias controlan el show, saliéndoles el tiro por la culata cuando son desenmascarados haciendo trabajo para nada diplomáticos.
Hay, quien lo diría, yo en medio de todo lo tremebundo que se cocina en el mundo, entre realidades y mentiras, entre verdades y horror, sigo adelante. Ya es de día prácticamente, y es difícil encontrar algún lugar donde estar fuera de la mirada de ojos indiscretos, y la última vez que lo busqué casi pierdo la cabeza. El descanso me vino bien. Me limpio mis zapatos con mi pañuelo, que por supuesto dejo tirado al lado del banco en el cual estoy sentado. Me levanto, estiro todas mis osamentas junto a mi carga de músculos, sangre y grasas. Adonde voy, si estoy en cualquier lugar y al mismo tiempo no estoy en ninguno y no soy dueño de mi destino en esta irrealidad creada por mi.
Caminar, salir de esta inmovilidad que me está incomodando y darme de frente con esta atmósfera irreal, pero que duele y te puede matar y estar listo para saltar hacia el terreno ventajoso para mi. Pero cual es, primero debo dejar de temer al espacio y al tiempo y ser lo que en verdad quiero ser.
Ya estoy en una avenida apurando el paso para llegar a alcanzar una guagua que recoge a cuatro personas que se encuentran en una parada. Parece que estoy en La Habana pero no es tampoco la ciudad. Es algo parecido a ella, tal vez una máscara, una reproducción de la ciudad de las columnas, o mero objeto de cartón pintado que duplica el callejón del Hamlet, el malecón, la calzada del Cerro, la Bodeguita de Hemingway, la Plaza Vieja, la Catedral, el museo de la Revolución, no se, acaso soy yo el doble que desconoce la verdadera ciudad por la que camina y anda buscando su ciudad copiada de la ciudad real que ya no será para él porque flota todo el tiempo en la irrealidad que lo ha convertido en una especie de aventurero del tiempo, donde la fantasía se dispone como suerte que entreteje los diferentes caminos como una hábil tejedora en apretujados hilos sin aparente dirección para perder la trayectoria aceptable y perderse en un callejón a oscuras, tal como me perdí en esta noche que ya muere a expensas del ruido que levanta de un abrir y cerrar de ojos a la ciudad y a sus ciudadanos. Me despierto igual que ella, ya es otro día diferente al pasado. Tengo hambre y deseos de darme una ducha bien caliente que me relaje todos los músculos adoloridos y descansar por fin en mi cama de esta ciudad que aun no me doy cuenta cual es, si es la verdadera Habana u otra ciudad de esta Tierra que no sabe si va a morir mañana o sobrevivirá frente a los horrores y errores de la especie humana. Abordo la guagua que me llevará al barrio. Tengo suerte y me siento, a esta hora que los ómnibus viajan atestados de una masa humana que se dirige al trabajo, a la escuela. Me siento, abro la ventanilla, hay una calor sofocante, la humedad, como dijo Rubiera, debe estar por el ochenta por ciento o más. Se llena el pasillo del ómnibus, las personas se aprietan unas a otras, todos se tocan. Ya a esta hora alguien con escasa higiene y poca vergüenza deja en este ambiente cerrado un mal olor que perjudica a todos. Y nada más que nada menos una persona mayor de edad (cuándo es que se logra ese grado en la vida civil, en la edad cronológica) enciende un cigarro que para mi es lo más falta de respeto que pueda existir. Ese humo mal oliente y para mayor desgracia súper dañino. No digo nada, soy mudo y sordo, miro afuera, la guagua echa a andar despacio, con su carga preciada. Lucho contra el sueño pero me es imposible, la brisa que me recorre la cara, el suave vaivén del ómnibus y las horas sin descansar me noquean. Duermo y sueño que estoy en una ciudad que al mismo tiempo es y no es. Sueño hombres y mujeres, calles oscuras, bolas de fuego, guerras, decapitaciones, pesadillas, mujeres voluptuosas y yo desnudo
Despierto sentado en el inodoro del baño, justo cuando mi mujer me llama y se ríe de mi. Dice y le creo, que me he pasado horas dormido en esa incómoda posición, sin ropa y con la toalla al hombro. Es que cuando llegué bien tarde me dispuse a bañarme y ya vez, me he quedado dormido. Sabes Nilda, he soñado películas de todo tipo, no me lo vas a creer pero he viajado. Afuera papi. No chica no, he viajado como por el tiempo. Anjá, está bien, deja de soñar encima de un inodoro, que por debajo de ti lo único que puede pasar es agua, orina y mierda. También lo he soñado, la mierda, el agua sucia y la orina que corroen al mundo. Deja de filosofear y báñate o acuéstate que son las tres de la mañana para estar arreglando el mundo y tú no lo vas a cambiar, ni en sueños seguro que lo cambias. Yo solo no Nilda, yo solo no. Haber que quieres hacer, una conferencia magistral en el aula magna de la Universidad de La Habana donde todos tienen que traer un inodoro y usarlo como posadera para sus traseros y empezar a soñar despiertos o con los ojos cerrados, invitar a un premio en no se qué para que mañana salga por la Internet que en Cuba la intelectualidad se cagó de verdad en los crímenes del imperialismo, en el Capitalismo y en todos los horrores que padece el mundo. Nilda, me has dado una buena idea. No Javier, prefiero lo de Lennon y Yoko acostados en la cama y saliendo al mundo. Es un mensaje de amor, tu mensaje es defecarse sobre lo que ya es mierda y nada más. Nilda, después vendrías tu lidereando a un grupo de mujeres que limpiarían simbólicamente por supuesto, todo lo apestoso y sucio para dar paso a lo limpio y puro, allí entraría en escena algún grupo de folclor o la combinación de danza contemporánea con ballet clásico para representar la victoria del mundo nuevo sobre el viejo. Y lo que te falta en esa idea tuya es poner detrás del escenario una pantalla donde se proyecten imágenes alegóricas. Ves Nilda, que A dormir Javier, a dormir que no estoy para tus cosas a esta hora.
Está bien mi amor, a dormir y soñar, que no cuesta nada.

Terminado el 6 de mayo de 2010 a las 13:46

¿A quién golpea realmente el decreto 349? A la pseudocultura y por carambola; a los mercenarios y anexionistas

Sobre el decreto 349 que “golpea” la mediocridad, banalidad, falsa cultura y el intrusismo profesional en el campo de la cultura cubana la contrarrevolución grita herida ¿porqué? Simplemente porque les resta espacio en un área tan importante por lo que entraña en el subjetivismo del ser humano y creación de símbolos que refuerzan los lazos entre el ser y la sociedad; o en este caso, símbolos ajenos a nuestra cultura que destruyen los lazos espirituales que unen la nación a favor de un individualismo y egoísmo que preconiza el capitalismo. En ese aspecto es por lo que la contrarrevolución intenta pintar con burdas mentiras algo que no existe con respecto al decreto 349 endilgándole que tal documento “elimina la libertad de expresión de los creadores cubanos”. El decreto es en todo caso una herramienta que desde hacia tiempo los artista exigian; no es contra ellos ni contra la libertad de creación; es una herramienta contra la vulgaridad que ha aflorado con demasiado poder, la chabacanería, discriminación, contaminación sonora y el mal gusto que irrumpe contra la verdadera cultura.
Es un buen ejercicio intelectual leer el documento; algo que ni tan siquiera han hecho los calumniadores y manipuladores de la misma; enemigos siempre de la Revolución cubana que a río revuelto pescan peligrosamente escondidos sutilmente en la pseudocultura. Veamos parte del decreto:
ARTÍCULO 2.1. En la prestación de servicios artísticos constituyen contravenciones
las conductas siguientes:
a) el que apruebe o permita la realización de servicios artísticos o la utilización para ello de medios e instalaciones pertenecientes a su entidad o aquellos asociados a la actividad comercial que tiene autorizada, sin que dichos servicios hayan sido aprobados y contratados por la institución cultural a que corresponda la prestación de estos;
b) el que realice o permita el pago a un artista o colectivo artístico, sin que dichos servicios hayan sido contratados a la institución cultural a que corresponda la prestación de estos;
c) el que como artista individual o actuando en representación del colectivo a que pertenece, brinde servicios artísticos sin la autorización de la entidad que corresponda;
d) el que sin estar autorizado por la entidad a que pertenece el artista o colectivo artístico actúe en representación de estos; y
e) el que preste servicios artísticos sin estar autorizado para ejercer labores artísticas en un cargo u ocupación artística.
2. Las conductas señaladas en los incisos a), b) y c) se consideran muy graves y las señaladas en los incisos d) y e) graves.
ARTÍCULO 3.1. Se considera contravención cuando una persona natural o jurídica en
la utilización de los medios audiovisuales muestre en ellos contenidos con:
a) uso de los símbolos patrios que contravengan la legislación vigente;
b) pornografía;
c) violencia;
d) lenguaje sexista, vulgar y obsceno;
e) discriminación por el color de la piel, género, orientación sexual, discapacidad y cualquier otra lesiva a la dignidad humana;
f) que atente contra el desarrollo de la niñez y la adolescencia; y
g) cualquier otro que infrinja las disposiciones legales que regulan el normal desarrollo de nuestra sociedad en materia cultural.
2. Las conductas previstas en el apartado anterior se consideran muy graves.
ARTÍCULO 4.1. Igualmente, constituyen contravenciones cuando una persona natural
o jurídica incurra en alguna de las conductas siguientes:
a) difunda la música o realice presentaciones artísticas en las que se genere violencia con lenguaje sexista, vulgar, discriminatorio y obsceno;
b) establezca espacios de comercialización de las artes plásticas sin tener la autorización que corresponde, ni estar inscrito en el Registro del Creador de las Artes Plásticas y Aplicadas;
c) no suscriba los contratos establecidos para las presentaciones artísticas;
d) no cumpla con los contratos concertados por la entidad correspondiente en relación con los niveles sonoros normados en la realización de espectáculos en vivo y actividades de cualquier índole;
e) no cumpla las disposiciones vigentes en materia del derecho de autor;
f) comercialice libros con contenidos lesivos a los valores éticos y culturales; y
g) viole los niveles permisibles de sonido y ruidos o realice un uso abusivo de aparatos o medios electrónicos.
2. Las contravenciones establecidas en los incisos a), b), c) y f) del apartado anterior se consideran muy graves y las previstas en los incisos d), e) y g) graves.
Hasta aquí parte del decreto. Lo restante es sobre la figura de las personas que velarán porque se cumpla lo legislado; pero al conocer cuales son las susodichas “libertades” que se coartan leídas del documento original tenemos someramente una idea del tipo de “libertades” que defienden los que se sienten heridos y preocupados. Podemos pensar también que aunque la máscara sea las libertades de creación artística el meollo de la cuestión realmente se encuentre en el deseo de ciertos grupos que sueñan eliminar las instituciones que dan abrigo y canalizan las aspiraciones de los creadores de la isla para imponer la ley del mercado, permitiendo en sus sueños de restauración capitalista o tercera vía manipuladora libertades que en ningún país capitalista existe; solo en las mentes de los trasnochados .
Entonces; la esencia del ataque mediático contra el decreto y la manipulación burda que se ha orquestado no es más que otra pieza en esta guerra cultural que desde los centros del poder capitalista se hace contra nuestra patria con el fin de destruir el símbolo cultural de resistencia que emana de la Revolución cubana. Destruida la cultura nos tendrían de rodillas como pueblo sin brújula. Ellos tienen un plan para destruirnos; nosotros conocemos sus planes, sus máscaras y lo más importante; tenemos otro plan para salvaguardar a la Revolución y continuar en el futuro navegando victorioso sobre las turbulentas aguas de este mundo. 

Con Fidel entramos al nuevo año 2019

PRIMERO DE ENERO DE 1959.
Ya estamos en enero y los barbudos con Fidel al frente dialogan con el pueblo a lo largo de toda la isla en una caravana libertaria que llegará a La Habana en lo próximos días; el año cincuenta y nueve es luminoso para esta tierra que ha sufrido la muerte de veinte mil cubanos en la lucha por derrocar al tirano Batista.

DOS DE DICIEMBRE DE 2018.
Corre el año dos mil diez y ocho, veo al Comandante en Jefe cabalgando en su inmortalidad desde aquél 25 de noviembre de 2016 en que decidió guiar a este Granma invencible desde la fuerza de su espíritu guerrillero libertario, en lucha por un mundo más justo, sin guerras, sin hambre ni despojos de poderosos a pueblos pequeños. Su carne se manifiesta en cada hijo de este pueblo irredento que se enorgullece de tener a un héroe para todos los tiempos. Cuba vibra en tono de Revolución, los agradecidos visten aquí o en otras tierras el uniforme de la solidaridad y la consagración por el prójimo. Somos sus hijos, él nuestro Padre que nunca estará en los cielos, porque tenemos la misión de continuar su obra aquí en la Tierra, echando nuestra suerte con los pobres del mundo, junto a él y al apóstol de la nación cubana.
Es diciembre; enero está a la vista; pronto será año nuevo; con Fidel al frente; cabalgando en su corcel entraremos al dos mil diez y nueve con nuevos aires frente a viejos y nuevos retos seguros de la victoria.
Escrito el dos de diciembre del dos mil diez y ocho a las 08:20 horas.

Nuestros siete gigantes latinoamericanos

Martí; el apóstol de la independencia de Cuba.

Bolívar; el libertador.l

Sandino; General de hombres libres.

Ernesto Che Guevara; símbolo de la lucha antiimperialista de los pueblos.

 

El invicto Comandante en Jefe de la Revolución cubana.

Juarez, el benemérito de las Américas.

Hugo Chávez; Comandante de la Revolución Bolivariana en Venezuela.

En lo más alto del espíritu humano se han encontrado dos gigantes; Martí y Fidel. Se saludan y abrazan estos héroes de todos los tiempos. Ambos espíritus, de energía inagotable, entablan una conversación ininterrumpida sobre los hechos que le acontecen al ser humano, intercambian ideas, reflexionan. A la animada conversación llegan Chávez junto a Bolívar, Benito Juárez, el Che y Sandino Hay sonrisas y saludos en este reencontrar de amigos entrañables de diferentes épocas y una misma lucha.
Ahora nuestros siete gigantes continúan en animada charla provocando una catarata de ideas enfocada en el bienestar del ser humano. Nos enseñan el camino a seguir, la lucha de los pueblos latinoamericanos siempre comenzará mientras no se haya alcanzado la verdadera independencia y soberanía, mientras la justicia social sea una quimera en el continente y las democracias burguesas engañen y manipulen a sus pueblos para robarles el fruto de su trabajo.
Entre ellos y nosotros se conspira a gritos. Los gigantes se hacen corporeo entre las masas de mujeres y hombres que día a día defienden sus derechos; en los indígenas explotados e invisibilizados por siglos de explotación colonial primero, y neocolonial e imperial después. En los campesinos, los mineros, en los inmigrantes, los estudiantes y en cada jóven rebelde con causas; causas de lucha social y reivindicación de pueblos.
Y nos damos cuenta que tanta saña mediática contra expresidentes progresistas no es más que el miedo de clase a que vuelvan gobiernos de izquierdas a llevar la esperanzas de cambios a las capas más desfavorecidas. También nos enseñan que los cambios cosméticos pueden ser eliminados en poco tiempo, que una Revolución profunda se hace necesaria en nuestras democracias y economías burguesas para que las buenas acciones a favor de los más desposeidos no sean barridas de un plumazo; aprendemos que las democracias para que sirva al pueblo tienen que dejar de ser “burguesas” y convertirse en una democracia del pueblo, por el pueblo y para el pueblo.
Aprendemos con los golpes que nos da la vida, con la acción de estos siete gigantes que ha parido nuestra historia. Es hora de aplazar descansos y salir a la lucha frontal contra nuestros errores que distancian a los pueblos de sus legítimas reivindicaciones. Fidel y Chávez a la cabeza de revoluciones antiimperialistas, con Che Guevara y Sandino, junto a Martí, Bolívar y Juárez; con la rica experiencia de ellos no hay manipulación que no pueda ser derrotada, solo pensar el momento actual en que estamos, en especial este en que las tecnologías de la información posibilitan contactar con el mundo entero en un mismo instante. Este momento no lo debemos de desaprovechar como herramienta útil para llegar a millones de latinoaméricanos, así como no olvidar que todos los caminos que lleguen hasta la masa de pueblo habrá que recorrerla para llegar a cada rincón olvidado de nuestras tierras, pensar en todos, llegar a todos; con la verdad histórica, aunando voluntades, limando diferencias superficiales en nuestras filas que solo provocan la desunión y el aplazamiento de los cambios que necesitan nuestras sociedades para desarrollarse en un entorno inclusivo y sostenible; que sobrepase para siempre el modelo ajeno de consumismo y desigualdad (es decir; capitalismo); de vivir de espaldas a la naturaleza, lo cual es agresivo a nuestro tejido social porque lo destruye como un cáncer; una región dependiente de los grandes centros de poder mundial, por lo que le es imposible desarrollarse plenamente y de ahí los problemas estructurales de desempleo crónico, sistemas de salud y educación muy por debajo de las necesidades de la población, aumento de la inseguridad por los altos niveles de violencia en las ciudades, precisamente gracias a grandes segmentos de la población que por las sacrosantas leyes del libre mercado han sido excluidas y olvidadas. Es un largo etcétera de calamidades que horrorizan la realidad de nuestra América, por ello todos sus ciudadanos concientes de la adversa realidad tienen el deber de ayudar a transformar para bien el entorno donde viven, a sabiendas que poderosas fuerzas reaccionarias intentarán asesinar toda esperanza de cambios democráticos.
Nuestros escudos serán las ideas de nuestros siete gigantes latinoaméricanos…. Fidel, Chávez, Ché Guevara, Sandino, Martí, Bolivar y Juárez…

Bolsonaro y su defensa del capitalismo vs el pueblo

El próximo presidente que juramentará en Brasil ha dado ya mucho de que hablar. Sus injuriosas declaraciones contra los médicos cubanos escondidas en una burda y cínica capa de hombre preocupado por el bienestar de los médicos cubanos (que a nadie engañó) provocó la salida de nuestros médicos del programa que en conjunto con el gobierno brasileño y la Organización Mundial de Salud proveía de asistencia médica a millones de seres humanos que no tienen los recursos financieros para ir a una clínica de salud privada; o que no tenían ni tan siquiera un médico en el lugar donde viven.
Se ha escrito que este a sido la primera derrota política de Bolsonaro, una persona que por lo que se conoce, no tiene la capacidad para llevar las riendas de la presidencia, que nunca fué un conocido en la política; por lo que es la óptima marioneta de los grandes grupos de poder capitalistas de adentro y de afuera de Brasil, la figura perfecta para llevar a cabo un riguroso régimen ultraliberal. Ya es conocido que es peón del régimen de Trump para ejecutar acciones contra Cuba y Venezuela, quizás hasta de allí mismo fué la orden de destruir la colaboración médica cubana.
Bolsonaro provoca la salida de los médicos cubanos dejando a millones de brasileños sin los servicios elementales de asistencia médica, ¿a este señor le importará realmente la situación de desamparo de buena parte de su pueblo? No; para nada. Solo le interesó manipularlo con novedosas técnicas ( grupos de profesionales en la manipulación de las redes sociales que influyeron en la elección de Trump trabajaron para Bolsonaro) para ser presidente.
Este señor defiende a ultranza el capitalismo más descarnado que pueda existir. Homofóbico, racista, misógino, defensor de las dictaduras militares, en él las élites de poder tienen a lo más excelso y fascista que existe en Brasil para poder meter en cintura al pueblo brasileño, un hombre de hierro (aunque ya se le dice despectivamente bolsa de basura; en portugués juega con su nombre) que sin tapujos ha dicho de que hayan más armas en la calle, que a la oposición lo llevará a mano dura, y bienvenido a mayores privatizaciones y liberalización de la economía.
En todo este juego de futuro “promisorio” brasileño los sectores mayoritarios no tienen espacio. Ya Bolsonaro les quitó sus mejores médicos, los que te auscultaban con el alma, los que tocaban al paciente y lo trataban como a sus familias. Esos excelentes médicos cubanos no caben en ese mundo del Bolsa de basura porque no cobraban, no existía para ellos la sacrosanta ley de oferta y demanda, sino la fuerza de la solidaridad y ayuda al prójimo. Los médicos eran (son y serán) prueba irrefutable de que un mundo mejor es posible, de que las ideas de Fidel siguen vivas, de que puede y debe haber solidaridad entre los pueblos, y de que el capitalismo es una reverenda mierda envuelta en millones de publicidad para engañar a los “esclavos” que con su trabajo mantienen la fortuna de los burgueses. Por eso los médicos no podían estar, porque ellos defienden a un sistema que busca la mayor justicia para el ser humano en medio de errores nuestros, de bloqueos yanquis y capitalismo rapaz por todos lados. ¿Cómo tener a miles de batas blancas dentro del pueblo más pobres cuando comience la despiadada ola ultraneoliberal y una por una de las conquistas sociales se arranquen de raíz para dejar en mayor miseria y grado de desigualdad al ciudadano de a pie. La sola presencia de médicos que sin hablar ni dar clases de política “hacen política revolucionaria fidelista” es inconcebible para una dictadura ultraneoliberal. El bolsa de basura n quiere tener cabos sueltos, los médicos son un peligro muy grande porque llevan en sí mismo un símbolo muy poderoso ( y los símbolos mueven a las masas, bien lo sabe el marketing del capitalismo) que es Fidel. Lo demás que se diga es blablabla, pura retórica y sí mucho desprecio a los humildes. Es la verdad.

La seguridad informática ¿justificación para impedir el libre acceso de los trabajadores a la información que se genera en internet?

La Habana, 10 de noviembre de 1996; la información es noticia; Cuba accede por primera vez a internet, después de que el régimen de EUA permitiera que la isla se conectara a la red de redes con el fin de utilizar esta herramienta como arma subversiva; pero prohibe que nos conectemos por medio de los cables de fibra óptica que enlazan al mundo entero y que pasan cerca de Cuba, la conexión será por vía satélite, siendo la más cara, la más lenta y la de menor capacidad de datos.
En aquella época de fines del siglo XX era una quimera que el cubano promedio accediera a internet; pocos trabajos tenían ese privilegio; se dice que la conexión de todo el país era menos que la de un emblemático hotel yanqui, un ejemplo de que Cuba entera se conectaba como un pequeño arroyito campestre al basto océano de la www. Entonces donde existía internet la navegación no podía ser “por la libre”, había que utilizar de manera racional y “racionar” el uso de este recurso. Las prohibiciones estaban a la orden del día. La seguridad informática por aquel entonces además de proteger las microcomputadoras de programas malignos y el robo de información velaba porque fuera de estricto cumplimiento las prohibiciones que a la hora de navegar por la internet cualquier trabajador debía de acatar.
Buscando un símil apropiado, la seguridad informática para aquel entonces se parecía a las inexpugnables murallas de La Habana colonial.
Pasaron los años, lentamente Cuba abre la navegación a internet de forma cada vez más inclusiva. Se implementan las zonas con señal wifi o “waifai”, (el cubano entiende perfectamente estas dos palabras) en parques y plazas, así como en los jóven club y centros de etecsa y otros establecimientos públicos para navegar.
El año pasado (2017) se comienza a conectar internet a los hogares cubanos, el llamado “nauta hogar” (antes habían sido a segmentos muy estrechos de la población cubana). De la astronómica cifra de 4.50 cuc la hora de navegación por internet se rebaja a 2.00 cuc, y en poco tiempo a 1.00 cuc; mientras que la navegación por la intranet (lo generado en Cuba; .cu) cuesta 0.10 centavos la hora; y las 30 horas de la navegación en nauta hogar cuesta 15.00 cuc (a 0.50 centavos la hora) esperando los internautas cubanos el ansiado día en que por una tarifa única se pueda tener conexión las 24 horas del día del mes entero.
En todos estos años que hemos ido evolucionando de manera favorable gracias al esfuerzo que el Estado y el gobierno le han prestado a la informatización de la sociedad cubana, siendo Fidel el máximo inspirador de un sueño que se hace realidad; todavía quedan “ciertas prohibiciones estatales” que se mantienen en algunos centros estatales cuando de la internet se trata. Nadie sabe porqué sobreviven frente a los cambios.
Parece mentira pero están allí; no hay indicios de que un ángel salvador decrete el fin de tales prohibiciones obsoletas.
Provocaría risa si no fuera tan serio la prohibición de que se acceda a los sitios web generados en Cuba en aquellos lugares donde impera aun la era cenozoica de la informática cubana. ¿Porqué sólo unos escogidos tienen la gracia divina de leer el periódico oficial del PCC, el “Granma”, o interactuar con uno de los citios digitales cubanos más reconocidos que es Cubadebate; para poner tan solo dos ejemplos; ¿cual es la justificación para mantener como coto cerrado a las demás personas, cual es el miedo a que los trabajadores cubanos accedan e interactuen?
Si vamos a lo que es internet, navegar fuera de la isla, conectarse con lo que se difunde en el exterior es como decir un cuento de mal gusto; ¡cuidado que te queman en la hoguera por hereje! siendo mucho menor los agraciados; pero con tantos NO que entre el miedo por violar lo establecido y los bloqueos autoimpuestos internos esa útil e impresindible herramienta para el desarrollo no se utiliza al nivel que demanda la sociedad.
Quienes mantienen esta discriminación aun en contra de la constitución actual y futura; así como de los lineamientos de desarrollo económico y social cubano esgrimen otra de las justificaciones que más laceran a cuálquier trabajador por la carga de cinismo y doble moral que encierra; ese “usted no es confiable para tal cosa”, mientras “yo si puedo tocar”, tamaña estupidez cuando tanto se ha avanzado en Cuba que conectarse a internet hasta los niños lo hacen como algo normal para que un “estupidosaurio” de algún nivel superior limite el derecho legítimo de las mayorías.
Cuando veo esto diría en buen cubano “me ca… en la madre de la seguridad informática” y estaría pecando de exagerado porque la S. Informática es más que eso; pero siempre queda en la memoria todas esas restricciones que limitan el desarrollo profesional del cubano por conveniencias burocráticas y mentalidades que no están a la altura de estos tiempos.
Sería bueno que esa muralla de La Habana sea demolida cuanto antes; para controlar lo que los usuarios hacen en la red hay técnicas más sútiles que la prohibición de entrar a ella, a fin de cuentas, tal estupidez provoca más problemas que cosas buenas para el país, máxime ahora que conectarse fuera del trabajo ya no es problema, y menos cuando próximamente desde el móvil se acceda a internet. Esta prohibición en todo caso ayuda a los enemigos de la Revolución.

Es en internet donde el encontronazo e intercambio de opiniones ideológico y cultural se lleva a cabo a “camisa quitada”, sin censura y sin medias tintas. Pensar que esta es una de  las trincheras de la revolución que no se usa totalmente por los revolucionarios por el costo de la hora o porque estupidozaurios lo prohiben me provoca mal humor; “esos” burócratas creerán que las guerras las ganan los generales, pero se olvidan que en las trincheras la masa de combatientes son soldados, y si les prohibes usar las armas; el enemigo tomará las trincheras de ideas, así de fácil; por prohibiciones que dejan ver en todo caso miedo al intercambio, miedo a sus trabajadores que no estén a la altura de los tiempos actuales; cuando por desgracia, los que no están a la altura son ellos, lastrando el desarrollo y defensa de nuestra Revolución traicionando consciente o inconscientemente las ideas de Fidel.

Sobre el 325 aniversario de la ciudad de Matanzas

  • Hoy doce de octubre de 2018 la ciudad de Matanzas está festejando su 325 aniversario de fundada. Los matanceros están de fiesta, los que viven en ella o la visitan también. Todo lo que se ha construido, reparado o embellecido le da nuevos aires a una ciudad que se merece toda buena acción que ayude a devolverle su belleza. Esperamos que las labores de restauración continuen, que no se detengan las obras, que las personas sientan como suya a su ciudad, la respeten y la amen.