Cárdenas, ciudad de las primicias, ciudad bandera; y no se cuantas definiciones más se les puede poner a esta ciudad que se encuentra en la costa norte de Cuba, en la provincia de Matanzas, a escasos 15 kilómetros de la península de Hicacos, donde se encuentra la playa más famosa y promosionada del país, Varadero, puede endilgársele otra definición no tan linda como las demás…
Esta ciudad debe de estar entre las destacada del archipiélago cubano en la incompetencia de los encargados de mantener la disciplina social en la calle; donde entre los cocheros que avasallan con su poder al ciudadano, los revendedores de mercancias (compradas o robadas de los establecimientos o almacenes estatales) triplican su precio y la violación sistemática de leyes hacen de esta urbe una gran olla donde se reproduce la indisciplina social a escala muy por encima de lo permisible….
Una sencilla muestra podría ser llegarse a las inmediaciones del preuniversitario Jose Smith Comas; allí verá cómo el parqueo de la escuela está lleno de bicicletas, sin embargo no hay motorinas; estas se encuentran a un costado de la escuela, en un parqueo en plena calle, nada fuera de lo común, sino es que me explican del porqué estas motorinas no se encuentran dentro del área de parqueo de la escuela…. Vaya, el quid de la cuestión es que los estudiantes por edad no pueden manejar dichas motorinas, es una violación de las leyes de este país, por ello es que se tienen que parquear en otro lugar; así de fácil….. Pero en cualquier lugar de esta ciudad, sin temor a la policia los menores de edad circulan sin ningún problema en estas motorinas, sin que pase nada.
Y después alguien puede ponerse bravo al decir que los que deberían velar por la seguridad pública, los que imparten la ley e imponer orden si se les pega un par de plumas se venden a buenos precios como guanajos de primera, en esta ciudad bandera….
…Y no hablemos de la mercadería que se vende en la calle; cualquier cosa se puede comprar, pero no solo de lo que se importa por los que viajan trayendo cosas, porque las lámparas led de fabricación nacional hasta donde yo se nadie las ha comprado en México, ni en Guyana, ni en Panamá, sin embargo se venden sin miedo alguno por estos que te las revenden a tres veces su precio original…. De dónde salen, al igual que las resistencias de hornillas eléctricas, perdidas en los talleres, sin embargo, las cubanas están ahí, para el que las pueda comprar a N veces su precio…. Y el inspector vendido como guanajo en el mercado, o peor aun, cómplice de estos delincuentes que asaltan el bolsillo del ciudadano común sabiendo que las autoridades están pintadas en la pared, no hacen nada y tal como se ven las cosas, son cómplices por omisión, por hacerse de la vista gorda, en esta ciudad primicia de Cuba, que entre suciedad, relajación de la moral y la disciplina, ha quedado muy atrás y hoy, no es ni lo que remotamente fué.